EL
PINTOR DE LA FANTASÍA CELTA
Por
Betina Bracciale
Sus
dragones, guerreros y esbeltas princesas son emblemas
reconocibles en posters, tatuajes, tapas de CD y cartas
de rol. En su visita a Buenos Aires Ciruelo habla de las
técnicas gráficas que inventó, la organización de su trabajo
en España y el género del que es cultor.
Tras haber
ilustrado buena parte de las tapas de "Fierro",
la revista de historietas de los ´80, Ciruelo emigró a
España en 1987 y se instaló en el pequeño pueblo catalán
de Sitges, donde trabajó para publicaciones locales por
magra recompensa monetaria. Un par de años después, contactado
por editoriales norteamericanas, devino en un cotizado
artista de posters, cartas de juegos de rol, tapas de
libros, discos ("Fuego gris" de Luis Alberto
Spinetta, "Néctar" de Los Enanitos Verdes y
"The 7th. Song" de Steve Vai). A esto se le
suma la publicación, en 1990 de su primer libro Ciruelo,publicado
por Paper Tiger, Londres, un libro de ilustraciones dedicado
a la figura del dragón The Book of the Dragon
y tres posteriores publicaciones.
En Buenos Aires presentó una exposición de ilustraciones
y "petropictos" - una invención suya- durante
enero y febrero en el Palais de Glace. Allí, entre otras
cosas se exhibieron originales de las tapas de la saga
"Willow", escrita por el cineasta George Lucas,
y dibujos que el artista recopila en sus cuadernos de
viajes.
Asombrarte: ¿A qué se llama fantasy o fantasía épica?
Ciruelo Cabral: -El fantasy es un género anglosajón
que se nutre de la cultura celta y de la literatura de
JRR Tolkien, uno de los grandes cerebros de la fantasía
épica. Aunque el fantasy siempre existió, el escritor
lo convirtió en algo espectacular y lo lanzó al mundo.
A raíz de él se creó un género y los norteamericanos lo
desarrollaron. Pero todo este universo proviene de artistas
que se inspiraban en las leyendas mitológicas , como los
pintores prerafaelitas. Esto no llegaba a Argentina en
los ´80 pero "Fierro" comenzó a analizar todo
lo que pasaba en la historieta a nivel internacional.
Altuna, Giménez y Moebius escribían guiones que tenían
que ver con la ciencia ficción pero también con una fantasía
más alucinante, atemporal.
A.:-¿Cómo
fue tu participación en la revista "Fierro"?
C. C.: -La vinculación fue espontánea. Para mí
"Fierro" fue un imán muy grande. Cuando salió
a la calle el primer número me dije: "Tengo que trabajar
acá, esto es lo que quiero hacer". Tenía 19, 20 años,
y sentía que esta publicación era un buen canal para todos
los que queríamos hacer historieta en Argentina. No había
un mercado del fantasy acá.
Ya había trabajado para la editorial "La Urraca"
y no me costó conectarme con la revista y empezar a ilustrar
tapas y posters. Cuando se perdió lo de "Fierro"
sentí que no tenía dónde publicar aquello que me interesaba
y decidí irme del país.
A.:-¿Cómo se fue dando tu crecimiento profesional en España?
C. C.: -Vivo en España pero no trabajo para España.
Hoy no hay nada que hacer en España, el auge de la actividad
fue hace diez años .Los norteamericanos son los productores
y consumidores de fantasy. Expongo allí, me compran los
originales. Con las nuevas tecnologías es muy fácil trabajar
desde un lugar marginal. Hace quince años era otra historia.
Hoy hay muchos artistas jóvenes que están trabajando desde
Argentina para Estados Unidos. Se puede. Tenés que viajar,
hacer contactos. Si los hacés bien podés vivir en lugares
como Bariloche o Córdoba. Es una tendencia que en los
países avanzados se está aprovechando cada vez más: escritores,
dibujantes e incluso administrativos trabajan en sus casas
conectados a la empresa vía Internet y viven donde quieren
, sin tener que ir todos los días al centro de la ciudad.
En la época en que me fui no había otra alternativa. Ganaba
mucho dinero de la publicidad, pero quería hacer algo
más creativo y no tenía posibilidades. En Barcelona encontré
una editorial que estaba por lanzar una colección de fantasy,
pagaban muy poco pero había mucho trabajo. Allí me enganché
a trabajar durante dos años. Vivía muy humildemente...sigo
viviendo muy humildemente, porque lo único que quiero
es hacer lo que me gusta.
A.: -¿Qué
artistas considerás que te influenciaron en tu trabajo?
C.C.: -Frank Frazetta, un artista de una gran maestría
en la composición, la expresión, el movimiento, el diseño.
Admiro también a Alan Lee, Nine, Juan Giménez, los Breccia,
Miguel Angel, Goya, Velásquez, Rembrandt, etc.
A.:-¿Qué son los "petropictos"?
C. C.: -Petropictos es el arte de pintar
sobre piedras, una técnica que desarrollé hace cinco años
y sobre la cual doy entrevistas, escribo artículos y expongo
por todo el mundo. Estoy enseñando la técnica en exposiciones
en Alemania, Estados Unidos, Francia, España. "Petropictos"
es un nombre que inventé, "petroglifos" es una
palabra que existe y significa pintura sobre piedra, lo
que hacían nuestros ancestros en las cavernas. Aprovecho
el volumen y la textura natural de la piedra. Una cosa
es pintar sobre la piedra y otra es pintarla teniendo
en cuenta su forma para lograr una escultura.
A.:-¿Seguís
trabajando a mano?
C. C.: -Todo a mano, a pincel. Actualmente existe
una tendencia a diferenciar el trabajo que se hace por
computadora, que después se imprime y queda perfecto,
del arte realizado con la técnica clásica. Uso mucho la
computadora, me parece una herramienta excelente, pero
mi camino es otro. Siempre voy a trabajar con originales,
los voy a exponer y vender. Hoy la predominancia de la
informática en todos los mundos visuales hace que se pierda
la técnica tradicional en los jóvenes. Los chicos que
tocan una computadora les resulta tan fácil lograr perfección
con sus herramientas que no se detienen las horas necesarias
para dominar la técnica tradicional. Se necesitan todas
las horas de todos los años para ser virtuoso con el pincel.
En unos pocos años no va a haber tantos ilustradores tradicionales
y entonces se va a revalorizar el arte de la pintura sobre
tela.
OTRA
ENTREVISTA............................................................................

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