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Entrevista publicada en el diario Página 12 de Buenos Aires, el 19 de enero de 2001.- OTRA ENTREVISTA

CIRUELO, UNA ESTRELLA DE LA FANTASIA EPICA
Un ilustrador sin fronteras

Por Pablo Plotkin

La publicación en 1990 de Dragon’s World –un libro de ilustraciones dedicado por completo a la figura del dragón–, posicionó en el mundo como uno de los dibujantes más precisos de un estilo bautizado fantasy, o fantasía épica, a un artista argentino. Para el público local, Ciruelo (así, sin apellido) es el inspirado responsable de buena parte de las tapas de Fierro, la revista de historietas más entrañable de los ‘80. Ciruelo emigró a España en el ‘87 y se instaló en el pequeño pueblo montañoso de Sitges, en Cataluña, donde trabajó para publicaciones locales por poco dinero. Un par de años después, contactado por editoriales norteamericanas, devino en un cotizado artista de posters, tapas de libros, discos: Fuego Gris de Luis Alberto Spinetta, el reciente The 7th. Song de Steve Vai, Néctar de Enanitos Verdes, cartas de juegos de rol y demás fetiches del pop fantástico. Ciruelo está en Buenos Aires presentando una exposición de ilustraciones y petropictos (una invención suya, de la que habla en esta entrevista) que funcionará hasta el 28 de febrero en el Palais De Glace, Posadas 1725. También se exhibirán los originales que ilustró para las tapas de la saga Willow, escrita por el cineasta George Lucas.
–¿Cómo encontró al gremio de los dibujantes en Argentina?
–Está muy duro. El estilo de cosas que se hacían en Fierro no tiene cabida ya. La mayoría de la gente que hacía algo importante en ese campo tuvo que emigrar. Hay mucha gente en Inglaterra, en España, en Francia, en Italia. Los artistas de comics tuvieron que ganarse la vida en otros lugares. Conozco algunos artistas argentinos gracias a la feria de San Diego, California, donde voy cada año. Ahí hay muchos artistas de acá buscando clientes norteamericanos. Pero todo el mundo me dice lo mismo: acá no hay un mercado.
–De todos modos, los dibujantes argentinos tienen prestigio internacional...
–Hay un dicho que manejamos los ilustradores que vivimos en España. Yo vivo en Sitges, al igual que mi amigo del alma Horacio Altuna, Juan Giménez y otros. Se dice por ahí que mientras en Argentina siga habiendo lápices y pelotas de fútbol, va a seguir dando grandes dibujantes y futbolistas. Parece ser que es así. Se da una cuestión especial que no se sabe de dónde sale. La gente afuera habla de “la escuela argentina”. Y la escuela argentina no existe: es salir a la calle y ver dibujos de Nine, de Chichoni, y aprendés de eso. Pero no hay una escuela, como sí puede haber en Inglaterra, por ejemplo.
–Desde que se fue, hizo muy pocas cosas publicadas en Argentina.
–Sí, por eso me sorprende que acá haya gente joven que me conozca. A veces es gente que consume productos norteamericanos para los que trabajo, como las cartas Magic. Pero muchos de ellos no saben que soy argentino, y se sorprenden cuando se enteran que hay un argentino en Magic.
–En la muestra se pueden ver ilustraciones y petropictos...
–Son dos cosas que normalmente se manejan por caminos diferentes. Las ilustraciones las hago con un fin comercial: portadas de libros, discos, o ilustraciones propias que después uso para editar un poster, por ejemplo. El petropicto, en cambio, es el arte de pintar sobre piedras, que es una técnica que desarrollé hace unos cinco años. Aprovechando el volumen y la textura naturales de la piedra, pinto con aerógrafo y termino de darle una forma a algo que ya es tridimensional. No cambio la forma en absoluto: sólo la pinto. Se trata de lograr una escultura a través de la pintura. El efecto es realmente interesante.
–¿Por qué no se dedicó a la historieta?
–Me atraía mucho más la ilustración. En historieta hice un par de experimentos que fueron publicados, pero no más que eso, prefería dibujar las tapas. Ahora, cada tanto me publican en la revista Heavy Metal, de Estados Unidos. Acá había trabajado para casi todas las editoriales relacionadas con la historieta. La época de Fierro la recuerdo con mucho cariño, porque yo estaba desarrollándome, y tenía mucha necesidad de hacer cosas creativas, cosas con onda. Ahí había espacio para eso.

OTRA ENTREVISTA............................................................................